Los cazadores originarios de esta tierra regiomontana consideraban al sol como un Dios. El sol que aparece en nuestro escudo y que Alfonso Reyes abraza con su poema "Sol de Monterrey" es el centro vital de todas la cosas. Este monumento fue construido en acero y es un homenaje a la capacidad creadora de Monterrey.
El grupo Industrial ALFA decidió acreditar este proyecto con la escultura "Homenaje al Sol"
En 1979, Roberto Garza Sada presidente del consejo de administración y su familia (su hija Márgara Garza Sada y su nieto Mauricio Fernández Garza Sada) proponen al artista Rufino Tamayo que en ese momento era el más célebre de los pintores mexicanos y que en el verano de 1979 presentaba su obra en el museo Guggenheim en New York.
Cuando Rufino Tamayo estuvo en Monterrey visitó el lugar donde estaría su escultura e hizo un croquis que luego fue reinterpretado por el Departamento de Dibujo del área de Ingeniería de HYLSA quienes en solo 2 días hicieron una maqueta de aproximadmente un metro de altura hecha de cartón para que se pudiera aprobar o definir los cambios pertinentes:
La maqueta anterior fue aprobada, incluyendo los colores rojo y negro de la escultura.
La obra se hizo en un corto tiempo porque se pensaba inaugurar en diciembre de 1979 pero el fallecimiento de Don Roberto Garza Sada el 13 de diciembre de 1979 pospuso su inauguración en este mes de diciembre del '79.
La madrugada del 30 de enero de 1980 la estructura salió de los talleres y se trasladó a su destino final en una plataforma. Su recorrido fue Félix U. Gómez, Colón, Cuauhtémoc (en sentido contrario) y Ocampo.
Año 3 Num17 Dic.2008
La mañana de la inauguración hacía mucho frío. Este día Tamayo estaba presente y fue nombrado "Huésped Distinguido". El alcalde de Monterrey Pedro F. Quintanilla dijo: "Desde hoy Rufino Tamayo es de Monterrey".
Dato curioso: los primeros años desde su inauguración la gente comenzó a llamarla al monumento "batidor de huevo".
Fuente del texto anterior:
Revista ATISBO (Año 3 Num.17)
Placas en la base de la escultura:
Foto del Monumento al Sol con sus 25 metros de altura (pesa 30 toneladas)
En 1981 fueron colocados luces para su iluminación.
El disco rojo tiene un diámetro de 5.34 metros y tiene un espesor de 20 centímetros.
Dice Rufino Tamayo al hablar del Sol: "Quise expresar mi concepción del Sol que nace de la oscuridad de la noche".
Otro ángulo:
Réplica pequeña del Monumento al Sol en el jardín del Planetario ALFA.
Recordemos que este monumento fue donado por el Grupo Industrial ALFA S.A.

















































